martes, 18 de agosto de 2015

La casa de jengibre

Vamos siguiendo migas de pan aquí y allá para llegar a la casa de jengibre
...y vamos dejando migas de pan con la esperanza que la lluvia no las desvanezca, los pájaros no las coman... alguna hormiga viajera, o el sol las seque se hagan polvo y asi desaparezcan.
El premio no está a la vista en las paredes.
Caramelo en su interior, crema, una fiesta, pastel, alguna copa de vino y miel...
Por eso...
vamos dejando y siguendo,
siguiendo y dejando
migas de pan aquí y allá para llegar a la casa de jengibre  y no perdernos las veces que a veces cambia de lugar.
Alondra
13/8

Puzzle

Porque es tan difícil el azul, el trevol, el rojo, la vida... ?
Y si somos piezas descartables de algún mundo paralelo...? Duele.
Y eso que no hablamos aún de la evolución de la especie...
Somos un Puzzle. No existe el azar...
Alondra
4/8

domingo, 16 de agosto de 2015

De ti espero...

Pronto las doce en este día gris,
te pienso... tu presencia me acompaña sin saberlo
porque
a cada hora mis horas son tuyas.
Pronto la tarde que enamorada de lluvia te espera.
Mis recuerdos en la dicha de tenerte te recuerdan.
A que horas me piensas en ti?
Llueve desde hace tanto...
Una cortina de agua que cae
hoy empaña los cristales del amor y los deseos.
Fugaces momentos.
De ti espero todo lo que amo,
de mi todo para ti.
Alondra

sábado, 8 de agosto de 2015

Como las olas...

Escribo....
para que encuentres en mis letras todo el amor que siento
y es tanto
que va mas allá de las palabras,
de las risas o del llanto - cuando el cielo llora-
Mas allá de los días que amaneces a mi lado
sin saberlo.
Escribo para que leas entre líneas todo lo que no digo y pienso, 
todo lo que sabes o necesitas saber.
La vida no es como queremos o como quiero, y a veces tan injusta...
Escribo
para robarte una sonrisa cuando no te tengo y te necesito... y mis fuerzas fallan.
Para darte fuerza si flaqueas,  las que saco de mi sin esperar a que me las devuelvas.
Escribo.
Solo escribo para que veas donde no llegan tus ojos cuando mi alma tiene sed de ti.
Escribo... aquí y allá... una y otra vez... como las olas constantes que no son otra cosa más que una pequeña parte de mar.
La vida no es como queremos es como podemos y yo puedo mientras estés a mi lado.
Miro el cielo... de que color extraño se vistió la noche y yo extrañando el recuerdo de estar juntos y el arcoiris de tus manos.
Entre gente divagando en pensamientos y emociones: que bonito sería abrir la puerta y que estuvieras tú.

Alondra de Plata

martes, 4 de agosto de 2015

Un día entre abril y mayo. Un tren.

Dicen que el amor es la fuerza que mueve el mundo -pensaba mientras caminaba con paso firme y decidido- y sabía que era cierto.
El viento despeinaba su cabello, el otoño dejaba ver sus matices; marrón amarillo, unos pocos verdes perdidos en las copas de lo arboles y en la vereda llena de hojas que alguna ráfaga de viento hacia volar arremolinadas.
El cielo estaba claro, celeste, el sol comenzando a brillar, sus ojos iluminados.
Las ocho de la mañana; era su mejor hora.
Respiraba llenando sus pulmones como si nunca el aire hubiera sido tan puro y una sonrisa leve curvaba sus labios. Por fuera su rostro era impenetrable.
Llegando a la estación un mundo de gente comenzando la jornada con rastros del sueño que el café no logro despertar. Ella sin embargo estaba mas despierta que nunca.
El tren aguardaba impaciente en el anden.
Se abrió paso con alegría entre la multitud y se sentó acomodando su saco y su cartera.
El tren siguió llenándose de vidas arrastrando los pies; ella sin embargo se sentía ligera.
Miraba aquella multitud desde su propio mundo... unos hablando, otros dormitando, vendedores exhibiendo sus tesoros y por la ventanilla aquel paisaje familiar.
En su mundo todo era perfecto...
Un día entre abril y mayo. Otra estación.
El corazón desbocado en el pecho...
sus pasos firmes y llegar... al lugar donde habitan los sueños...
Alondra


Garabateando

Una camisa aguarda en el placard, después del sol que no vio, después de la lluvia que no sintió, después de días y noches, después de constelaciones.
Una camisa aguarda en el placard después de las sombras. Con arrugas y polvo viejo, sin espejos ni luces.
Una camisa aguarda en un placard: un camino, un sábado o domingo, un café y un bolígrafo para escribir la fe.

Alondra

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