martes, 9 de enero de 2018

Soberana de mi tierra

Viví gran parte de mi vida aceptando las ideas de los demás.
Pensando en lo que era mejor para: quién o para qué.
Ahora,
"hoy" sólo estoy dispuesta a vivir de acuerdo a mis propias
convicciones y sentimientos.
Tratando de no herir pero sin aceptar cuestionamientos.

Cuando digo sí, es Sí.
-con lo mejor de mí.-
Cuando digo no; es No.
(también con lo mejor)

Pienso con ideas propias, acepto mis errores
y sobre todo las consecuencias de mis actos.

Amo lo que amo y pienso lo que pienso.

Soy la soberana de mi tierra.
Siembro y arranco.
Espero la lluvia, el sol, el tiempo
de cosecha y cosecho lo que sembré.
La voluntad me pertenece.
Alondra de Plata©


sábado, 6 de enero de 2018

Redescubrirnos

Intento cada tanto maquillar la esperanza para que no parezca que el tiempo a pasado.
Le pinto caras a tu ausencia que a veces se disfraza de ti para venir a visitarme.
No eres tú el que viene, lo se,
es la nostalgia por el recuerdo de toda esa felicidad que dejamos varada en la piel sin despedirnos.

No te preocupes que he ido comprendiendo que tratar con el olvido es una forma necia de recordarte para no dejarte ir del todo.
Pero debo decirte hoy en pocas palabras; que el silencio hace más ruido que el fracaso.

Que entiendo tus miedos a que no te pida nada, quizás eso te asuste más que pedirte el resto de tu vida en un siempre, aunque "el siempre no exista o se quede inconcluso"

Y debes saber que lo que me asusta a mi no es la soledad, ni lo poco o lo mucho que puedas,
sino sólo el quedar a medias sin saber...
Es que no quiero vivir de gris en gris con una flor de vez en cuando.

He aprendido a vivir sin ti recordandote como eras vestido de azul y de todos mis sueños, hasta que despierto.
Y he despertado muchas veces sintiendote tan cerca como si jamás te hubieras ido y es ahí
cuando te leo en nuestros secretos y te palpo en esta realidad cruda pero no menos hermosa de saber que fuimos tanto a pesar de todo.

A veces me pregunto... [...]
Sí, yo también me lo pregunto.
Dime amor... ¿El mar todavía cabe en tu boca?

Reconocernos sería fácil. Lo sabes y lo sé.
Redescubrirnos en cambio, sería como saltar de un precipicio sin miedo de abrir las alas
y volar.
Alondra de Plata©